martes, 13 de febrero de 2007

El referedum en Portugal

He seguido en otro blog el tema del aborto en Portugal. Y el resultado me parece decepcionante, no porque ganara la opción SIM, que buscaba despenalizar el aborto hasta las 10 semanas, sino porque casi 60% de los que debían votar no lo hicieron.

El tema del aborto involucra una serie de derechos humanos: la libre expresión sexual, el derecho de la vida, la privación de libertad.... que 60% de los portugueses no lo considerasen como un tema relevante es una prueba más de la indiferencia conque se toman los derechos humanos en Europa. No había división, como la presentó un periodico español, no había debate más que en aquellos foros de los que consideraban que el problema estaba más allá de la consecuencia, el aborto. 60% prefirió hacer cualquier cosa menos votar. Los datos de la Secretaría Técnica de los Asuntos para el Proceso Electoral (STAPE) señalan que 2.238.053 millones de portugueses votaron sí, frente a 1.539.078, el 40,75%, que mostraron su oposición a liberalizar el aborto en las 10 primeras semanas de gestación. Más de ocho millones de portugueses inscritos en 4.260 parroquias estaban convocados para ejercer su derecho el voto en el segundo referéndum que se celebraba en nueve años sobre el aborto.

Aún así, el primer ministro portugués, José Sócrates, se ha felicitado por la victoria del sí y ha ratificado que llevará su despenalización al Parlamento, donde tiene mayoría absoluta. El dirigente socialista ha puesto de relieve que la participación, en torno al 43%, según el recuento provisional, ha sido más alta que en el otro referéndum sobre la misma materia, celebrado en 1998 con una victoria del no, y ahora "hay que respetar la voluntad expresada por los portugueses". Aunque la abstención en la consulta no debe superar la mitad del electorado para que sea vinculante.

¿Y que hubiera pasado si ganaba el Nao? Pues que entonces si se habría aplicado la ley. Pero como ganó el SIM Sócrates, que ganó las elecciones de 2005 con mayoría absoluta, debía cumplir el compromiso adquirido en la campaña: despenalización del aborto, promovida por su partido, el socialista

Pero el partido socialista, los partidos en general y la Iglesia católica siguen ignorando que el tema no está en aborto si o aborto no, sino en una política sexual directa, que fomente la sexualidad responsable. No es cuestión moral o inmoral. Inmoral es no ejercer el derecho de expresar la opinión, es dejar en manos de partidos políticos decisiones de este tipo, sabiendo que los partidos tienen compromisos políticos que cumplir.