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viernes, 27 de abril de 2007

Mas mentiras de EEUU: caso Irak

Esta semana, en medio de ver a Bush bailando (imagen terrorifica) dos noticias han pasado sin mucha pena ni gloria: la publación de un libro y la declaracion de una mujer.


El libro, At the Center of the Storm ('Al centro de la tormenta'), fue escrito por George Tenet. ¿Y quien es él? pues nada menos que el exdirector de la CIA, durante el año de la invasión, quien renunció en junio de 2004, en medio de tensiones con Cheney, el entonces "número dos" de éste, Paul Wolfowitz, actualmente el muy detestable y corrupto presidente del Banco Mundial, y con la entonces Asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice. (en la foto de Eric Draper / The White House con Bush y Cheney (este de espalda))
En él, Tenet reconoce que se equivocó al asegurar en 2002 que el presidente iraquí, Sadam Husein, contaba con armas de destrucción masiva, algo que todos sabíamos, pero la declaración más grave es que el gobierno de Bush decidió invadir Irak sin estudiar la verdadera necesidad de tal medida ni contemplar alternativas. Según el New York Times, "Nunca hubo ningún debate serio que yo sepa, dentro de la Administración, sobre la inminencia de la amenaza iraquí" y tampoco "hubo discusión significativa" sobre la posibilidad de evitar una invasión, escribe Tenet en sus memorias.

Tenet se queja de que, cuando la situación en Irak empeoró tras la invasión y la guerra se hizo cada vez más impopular, la Administración le convirtió a él en el "chivo expiatorio". Cheney, en una entrevista televisada en septiembre pasado, aludió en dos ocasiones a un comentario de Tenet, antes de la invasión, sobre las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, recordando que, en una reunión en la Casa Blanca en diciembre de 2002, Tenet utilizó la frase "un mate de baloncesto" en conexión con la presencia de armas de destrucción masiva en Irak y el vicepresidente dejó entrever que esta calificación convenció a la Casa Blanca para invadir Irak.
Tenet sostiene que la frase ha sido sacada de contexto y se refería en realidad a lo fácil que sería convencer a la sociedad estadounidense de la necesidad de invadir Irak y derrocar al presidente Sadam Husein. Y agrega "me acuerdo que la veía y pensaba -'como si necesitaras que yo dijera mate de baloncesto para convencerte a entrar en guerra con Irak".

Qué fuerte!!!!!

Tenet reconoce que se equivocó al asegurar en 2002 que el presidente iraquí, Sadam Husein, contaba con armas de destrucción masiva, pero afirma haber acertado al negar que fuera tan claro que existieran vínculos entre Irak y Al Qaeda como pretendían algunos altos cargos de la Administración Bush.
¿La declaración? La de la soldado Jessica Lych, conocida como "la pequeña Rambo" ante el Comité de la Cámara de representantes sobre la Supervisión y Reforma del gobierno (en la foto de EFE/SHAWN THEW junto a la madre del soldado Tillman)
La soldado Jessica Lynch que sobrevivió a las heridas sufridas durante una emboscada en Irak, y los familiares del capitán Pat Tillman que murió en Afganistán, acusaron este martes, ante el Congreso estadounidense, al Pentágono de difundir narraciones falsas de hechos heroicos para engañar a los estadounidenses. Tillman murió el 4 de abril de 2004, y el Pentágono se apresuró a definir su hazaña como la de un héroe que había muerto luchando contra los talibán, otorgándole la "Estrella de Plata", cuarta condecoración en importancia del ejército de los EE.UU concedida a aquellos que demuestran su valor contra el enemigo. La verdad: murió accidentalmente por los disparos de su propia unidad de los Ranger. Testigo: su propio hermano, Kevin Tillman, que se encontraba en el convoy que precedía al de su hermano."Creemos que esta narración fue planeada para engañar a la familia, pero lo más importante era engañar al público americano", ha asegurado Kevin en su testimonio, definiendo la muerte de su hermano como "un fraticidio".
Kevin ha añadido que si hubieran revelado como murió realmente su hermano habría sido "un desastre político". Su madre, que también declaró ante el Comité, ha asegurado que el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld tenía que saber que su hijo murió por "fuego amigo".
"Es su trabajo averiguar que le ha pasado [a mi hijo]" ha dicho dirigiéndose a los miembros del Comité.

En el caso de Lych la cosa fue más grave: la soldado fue descrita como "la Rambo del Oeste de Virginia", al haber sido capturada el 23 de marzo por soldados iraquíes tras vaciar sobre ellos su cargador. El 1 de abril el ejército de Estados Unidos lanzaba una operación definida por el Pentágono como "osada y arriesgada" para rescatar a la soldado. La verdad: era una simple conductora de un camión militar, que se lesionó en su intentó de huida de las tropas iraquíes; estos la trasladaron a un hospital de Nasiriya, y allí la dejaron en manos de los médicos, hasta que fueron a recogerla militares estadounidenses sin pegar ni un solo tiro y menos arriesgar sus vidas.El médico que atendió a Lynch ha asegurado que la soldado no presentaba ni una sola lesión causada por balas, como lo había asegurado el Pentágono en un principio.

Lo más curioso es que el hospital de Nasiriya intentó entregarla, pero la ambulancia en la que viajaba fue tiroteada por una patrulla estadounidense. La propia Lynch ya había declarado que ella no usó su arma antes de caer desmayada: "Estoy muy confusa acerca de porqué mintieron", ha asegurado ante dicho comité.

En el Periodista.cl: Freud fraude


Una de las buenas cosas de la vida es el hecho que exista internet y que se pueda acceder a periodicos que muchas veces en kioscos estan algo dificiles.

Este es el caso del Periodista, www.elperiodista.cl. Pocas veces encontraba un kiosco donde comprarlo, ya que no es la Tercera o la Cuarta, es un periodico para gente que gusta de un estilo de redaccion mas cuidado y de temas mas profundos que la vida de algunos famosillos de quinta categoria.

Este mes, revisando ese medio, me encuentro con un excelente articulo sobre un libro que mata a Sigmund Freud. Como toda persona, alguna vez he tenido que ir al sicologo (menos de lo que pretendian algunos amigos, pero demasiado para mi gusto) y la verdad... pues los odio. La palabra que aparce en mi mente cada vez que me enfrento a alguno de estos personajes es "que estupidez". Dicen tanta tonteria junta que prefiero ir a ver a un sacerdote para que me guie, aunque sea del Opus Dei. Sobre todo, cuando alguno me sale con la historia de sicoanalasis me da un ataque de risa. Siempre me ha parecido que lo que Freud escribió es una sarta de tonterias más cercano a la novela negra que a un texto cientifico. Pero no me imagine nunca que llegara tan bajo.

El "Libro negro del Psicoanálisis" (Catherine Meyer (compiladora y editora)"Le livre noir de la psychanalyse" Editorial Les Arènes, 2005) , sicólogos, expertos y pacientes las emprenden contra el siquiatra austríaco. Me hubieran avisado y hubiera escrito algo :) The Freud War -tal es uno de los nombres que recibe esta "legión" - está integrada por historiadores quienes bajo la autodenominación de "revisionistas" intentaron prohibir enseñanzas, exposiciones y alusiones al Psicoanálisis.

Uno de los artículos fue escrito por Han Israëls (historiador de la psicología"El caso Freud. Histeria y cocaína". Y resulta que lo que sospechaba era cierto: FREUD SE DROGABA CON COCAINA. Claro, solo un drogado podía escribir tanta sarta de estupideces incoherentes. Segun Israëls, "intenta utilizar la cocaína como medio de liberarse de la morfinomanía: había leído en una revista norteamericana que eso era posible. Lleva a cabo la experiencia con Ernst von Fleischl-Marxow, un colega y amigo que se había vuelto morfinómano luego de una penosa operación quirúrgica." Hasta aquí la cosa es grave... pero no es todo. Freud miente, dice que el experimiento es un exito y así lo anota en su libro.

"Pero en su correspondencia privada, Freud cuenta, ofreciendo detalles, una historia muy distinta. (...) En mayo de 1885, un año después del comienzo del tratamiento, Freud anota en una carta a Martha que Fleischl sólo sobrevivía con ayuda de cocaína y de morfina, y que había utilizado grandes cantidades de cocaína durante los últimos meses. El consumo había sido tal que le había provocado una intoxicación crónica cuyas consecuencias eran un grave insomnio y una suerte de deliriums tremens. Se sentía tan mal que prometía suicidarse luego de la muerte de sus padres.
(...) La lección de esta historia es la siguiente: en sus publicaciones, Freud no tuvo ningún escrúpulo en presentar una terapia desastrosa como un éxito resonante. Un investigador que comunica sus resultados de este modo no merece ser tomado con seriedad. Sólo se puede calificar de estafador."
Otros artículos de ese mismo libro son del filosofo Mikkel Borch-Jacobsen, "Los pacientes imaginarios" y "Una nebulosa sin consistencia" El primero esta excelente. Resulta que Freud nunca dio el nombre de sus pacientes, porque como es secreto médico, no dpia darlos. Pero Borch-Jacobsen señala que eso, lejos de ser un asunto de ética, le permitia escribir lo que quisiera. De estos pacientes, los mas famosos han sido el de "Cecilia M", del "Hombre de los Lobos" o del "Pequeño Hans".
"Cecilia M.: Su verdadero nombre era Anna von Lieben, nacida baronesa de Tedesco. Esta paciente muy importante (y muy rica) que Freud llamaba su "Maestra" (Lehrmeisterin) sufría también múltiples síntomas y excentricidades. Era además morfinómana. Según Peter J. Swales, que fue el primero en identificarla públicamente, su tratamiento con Freud, que duró de 1887 a 1893, no produjo ninguna mejoría en su estado, sino al contrario. Su hija declaró más tarde a Kurt Eissler –que la entrevistó para los Archivos Freud– que la familia detestaba cordialmente a Freud ("todos lo odiábamos") y que la paciente misma se interesaba mucho menos por la cura catártica que por las dosis de morfina que su doctor le administraba con liberalidad: "Vamos, lo único que esperaba de él era la morfina".
El Pequeño Hans: "La historia de enfermedad y curación" del pequeño Herbert Graf no fue tal... Freud y el padre del niño, Max Graf, gastaron tesoros de ingeniosidad psicoanalítica para la curación de aquello que Freud llamó una fobia a los caballos, considerando que provenía del complejo de castración del pequeño niño. Herbert, que evidentemente parecía tener más sentido común que sus dos terapeutas, atribuía su miedo a los caballos y a otros grandes animales a un accidente de ómnibus del que había sido testigo, en el curso del cual dos caballos habían caído para atrás. En esta segunda hipótesis, mucho más simple y prosaica, no hay por qué asombrarse de que la angustia del niño por los animales se haya atenuado espontáneamente después de un tiempo. ¡Lo sorprendente es más bien que Herbert haya salido indemne del espantoso interrogatorio edípico-policial al que su padre y Freud lo sometieron!
El Hombre de los Lobos: En el caso de Sergius Pankejeff, podemos evaluar la eficacia a largo plazo de sus dos momentos de análisis con Freud, y es rigurosamente nula: sesenta años después, Pankejeff seguía siendo víctima de pensamientos obsesivos y de ataques de depresión profunda, a pesar de un seguimiento analítico casi constante por parte de los discípulos de Freud."

En su otro artículo, Borch-Jacobsen plantea una interesante pregunta. "¿Cómo explicar que una teoría falsa como el psicoanálisis haya tenido tanto éxito?". Para decirlo de otro modo: "¿Cómo hemos podido engañarnos hasta este punto?"

La respuesta que da esta fabulosa (sí, odio al sicoanálisis) "El psicoanálisis no existe; es una nebulosa sin consistencia, un blanco en perpetuo movimiento." La gente quiso creer que era posible, porque así lo decidio, porque asi podían culpar a cualquiera de sus problemas, como a la madre.

"Alcanza con consultar cualquier artículo del "Diccionario del psicoanálisis" de Laplanche y Pontalis para darse cuenta de que el "psicoanálisis" ha sido desde el comienzo una teoría que se renueva (o flota) permanentemente, capaz de tomar los virajes más inesperados.
(...) Freud se permitió a menudo cambiar sus teorías cuando percibía que estaban invalidadas por los hechos (Clark Glymour, Adolf Grünbaum), pero se confunde rigor falsacionista y oportunismo teórico. Ningún "hecho" era susceptible de refutar las teorías de Freud, las adaptaba a las objeciones que se les hacían."

Menudo científico.

Las mentiras de Freud fueron enumeradas por el epistemólogo Frank Cioffi en "Freud y la cuestión de la pseudociencia".

"(...) Entre las mentiras de Freud, se pueden citar las siguientes: que descubrió el complejo de Edipo sobre la base de falsos recuerdos de seducción paterna; que había una vez una joven llamada Anna O.; que su teoría de la sexualidad ha sido confirmada por la observación directa que emprendió de los niños; y que no tenía ninguna idea preconcebida en cuanto a la influencia de la sexualidad cuando comenzó a analizar a sus pacientes, por lo que la supuesta corroboración no pudo ser debida a la sugestión. " Sus mentiras no son un tema menor: todo el tratamiento contra la homosexualidad esta directamente relacionado con ellas.

El jefe de Sexología del Hospital de Waterloo, Canadá, el sicólogo y sexólogo Pascal de Sutter, en "Los mitos sobre la homosexualidad" da buena cuenta del drama que ha significado esta mentira para miles de personas que se han sometido a sicoanálisis. "¿De dónde viene, entonces, que la llame una "perversión"? De la madre, probablemente… Según el psicoanálisis, ella es muy a menudo la causa de los problemas. "Entre todos los hombres homosexuales, existió en la primera infancia, olvidada más tarde por el individuo, una relación erótica muy intensa con la persona femenina, generalmente la madre, suscitada o favorecida por la ternura excesiva de la madre misma, reforzada además por la retirada del padre en la vida del niño", escribió.
Y si un homosexual afirma que su madre no suscitaba una ternura excesiva, Freud dirá que la ha "olvidado". " ¿Que clase de respuesta es esa? ¿Como hay gente que acepta esa respuesta?

Para Sutter, "(...) Freud estaba impregnado de las concepciones de su tiempo, una época en la que se consideraba a las mujeres como inferiores, a los homosexuales como perversos y a los niños como a seres a quienes sólo una sólida educación podía conducir por el recto camino. ¿Era la suya, a pesar de todo, una luz liberal en un océano de oscurantismo? Podemos dudarlo si se considera que en su época vivía Havelock Ellis (conocido por otra parte por Freud, quien lo cita alguna vez). (...) Ellis estimaba que la homosexualidad podía ser considerada como una simple variación estadística, idea totalmente escandalosa en su época. Freud, mucho más conformista, la clasificaba entre las perversiones."

Otra filosofa, Isabelle Stengers, escribio "El psicoanálisis decepcionó al mismo Freud" Hay que ver el descaro de este tipo: alguien que durante toda su vida creo una ciencia hueca, sabiendo que era hueca, al final acaba confesando que fracaso.

"...en el artículo "Análisis terminable e interminable" de 1937, Freud confiesa en términos muy claros el fracaso de toda su empresa. (...) Freud mostró con enorme insistencia que la relación de fuerzas entre el paciente y el analista es desfavorable para este último, en el sentido de que todo lo que puede movilizar en contra de las resistencias del paciente no basta, la mayoría de las veces, para vencerlas. Entonces la técnica psicoanalítica no ha cumplido sus promesas, decepcionó al viejo Freud exactamente de la misma manera en que la hipnosis lo había decepcionado en los tiempos del inicio del psicoanálisis. Desde este punto de vista, este artículo pone un punto al psicoanálisis, un punto verdaderamente final, y, si uno lo lee desde esta perspectiva, como nosotros lo hemos hecho, es algo que resulta del todo evidente."

Pero como planteaba Borch-Jacobsen, la gente no quiso no creer.

"Encontramos que la mayor parte de los psicoanalistas no lo lee de este modo. Prefieren adoptar otra lectura, que por otra parte ha sido sugerida por el propio Freud: ¿el psicoanálisis es un oficio imposible? Bueno, glorifiquémonos entonces de la práctica a pesar de todo, con todo conocimiento de causa. "

La conclusión de esta autora es de lo mas antisicologos, el tipo de opinion que he tenido durante años: "En realidad, ese "cualitativamente nosotros tenemos razón" equivale simplemente a un "existimos y vamos a continuar existiendo". Y es así como lo han entendido los psicoanalistas: "Sí, reconocemos que la mayoría de las curaciones son interminables y se saldan por un fracaso, ya que la grandeza del psicoanálisis es reconocerlo y no satisfacerse con falsas curaciones"."

El mejor capitulo, en todo caso, es el del historiador Peter Swales, "Los honorarios sin escrúpulos", que perfectamente apunta a la estupidez del ser humano y su afan de creer lo que desea creer.

"... en un ensayo titulado "Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis", Freud aborda la cuestión de los honorarios, un tema que omitió profundizar siempre en su obra publicada –tan lamentablemente, hay que señalarlo. Recomienda a los practicantes adoptar desde el comienzo una actitud muy franca. Deben convenir expresamente, con audacia y sin escrúpulos, honorarios suficientemente altos para que los clientes potenciales tengan la impresión de que la prestación que les será propuesta tiene valor. A la "cuestión molesta" de la duración del tratamiento –una cuestión "a la que, de hecho, es casi imposible responder"– Freud argumenta que un analista sólo puede dar garantía de que durará "más de lo que prevé el paciente". "

¿La razón? "Freud sostuvo que los honorarios elevados estaban justificados por el hecho de que, cualquiera fuera la duración del tratamiento, el psicoanálisis contaba con su promesa de partida: la cura de la neurosis. Por otra parte, es a partir de consideraciones terapéuticas que él recomendó esa actitud interesada; después de todo, la reducción progresiva del volumen del portafolio o del contenido de los bolsillos del paciente podía servirle de aguijón para mejorar en la vida. En virtud de este razonamiento y de la idea de que el pago de honorarios permitía mantener la relación entre el doctor y su paciente en un plan estrictamente profesional, el psicoanalista estaba entonces por la fuerza de las cosas en la imposibilidad de seguir con los pacientes por caridad, lo que, de todas formas, habida cuenta de los tiempos pasados, había sido fuertemente perjudicial para sus ingresos."

Esto demuestra un argumento maravilloso: el dinero no hace la felicidad. Porque si tienes dinero el cerebro se pudre y caes en manos de estafadores como Freud.

Este artículo se puede relacionar con el de "La táctica de la jerga incomprensible" de Jacques Van Rillaer. "Este tipo de lenguaje ofrece seguridad intelectual porque vuelve a la doctrina aparentemente "irrefutable" (a toda objeción, se puede responder: "Usted no ha comprendido nada", "La verdad analítica es otra, está en todas partes"), promueve mistificaciones (haciendo pasar simples acrobacias verbales por nuevas contribuciones al saber), facilita el abuso de poder y de la explotación financiera, proporciona intensas satisfacciones narcisistas."
Pero seamos optimistas, alguien debe haberse curado. Esa es la pregunta del capitulo escrito por el psiquiatra y director de la unidad de tratamiento de la ansiedad del hospital de la Universidad de Lyon, Jean Cottraux. "¿El psicoanálisis cura?" Respuesta: no. Y una paciente,Annie Gruyer, cuenta su experiencia. "Se psicoanalizó durante siete años.Un martes de septiembre de 1992, puse término a siete años de terapia de inspiración psicoanalítica. Yo acababa de cumplir veinte años. Me acuerdo del inmenso alivio que sentí ese día: tenía la impresión de que me estaba arrancando de una especie de laberinto donde yo erraba desde hacía años, sin ningún fin preciso, sin poder estar segura de que un día encontraría una salida. Me sentía liberada, aun cuando no había resuelto ninguna de mis dificultades, aun si retomaba mi camino con los mismos sufrimientos, las mismas preguntas al hombro." Siete años de su vida tirados a la basura, porque mientras el sicoanalista hurgaba en su cerebro, area aun desconocida, lo que realmente tenia esta mujer era agorafobia. "El fin de un tratamiento debería ser el alivio del sufrimiento y la autonomía del individuo en una "alianza terapéutica" y humana. Es una cuestión de salud pública." Como apunta la sicóloga Violaine Guéritault en "La carga emocional y física de las madres". "La psicología moderna comprendió que el psiquismo humano no era un parque de diversiones en el cual uno puede permitirse enunciar pseudoverdades sin tener pruebas tangibles de lo que se postula. El drama psicológico que durante años vivieron cientos de madres de esquizofrénicos o autistas, acusadas de los peores delitos basándose sólo en la fe que se prestaba a un puñado de psiquiatras, resulta tanto más inadmisible si se atiende a que la investigación científica ha demostrado hoy que esas graves perturbaciones son en buena medida de origen neurofisiológico. ¿Qué consecuencias trágicas ha traído la culpabilización a ultranza de estas madres? ¿Cuántas madres han vivido con la convicción de que eran monstruos incapaces de amar verdaderamente a sus hijos? ¿Cuántos dramas familiares y vidas arruinadas?"

¿La conclusion de este libro? Jacques Van Rillaer, profesor de Psicología de la Universidad de Louvain-la-Neuve en Bélgica, la enuncia en el titulo de su capitulo: "Cualquiera puede ser psicoanalista" usando la siguiente técnica "(...) En una curación, el analista freudiano adopta esencialmente tres tipos de actividad: (a) escuchar en estado de atención flotante, es decir, sin el esfuerzo de atención; (b) emitir regularmente "hummmm", para asegurarle al cliente que se le está escuchando y que tiene interés en continuar asociando "libremente"… sobre temas freudianos; (c) hacer de tiempo en tiempo interpretaciones, a veces comprensibles, a veces enigmáticas. "

"La decodificación psicoanalítica es muy simple: en gran parte, consiste en separar las palabras –llamadas "significantes"– y en señalar analogías o significaciones simbólicas. Esto es accesible a toda persona que terminó el secundario y que leyó algunos libros de psicoanálisis. Cuando el cliente hace preguntas comprometedoras, sólo hace falta devolverle el fardo: "¿Por qué me pregunta eso?", "¿Qué interpela eso?", etc. Sus críticas y sus oposiciones se interpretarán como "resistencias", "negaciones" o manifestaciones de una "transferencia hostil". Nunca remiten al analista en cuestión."

Un libro altamente recomendable para abrir los ojos ante las mentiras que circulan por ahi. Incluso las mentiras acerca de las maravillas del tratamiento TCC (terapias cognitivo-comportamentales), declaradas por los que escriben aquí como "la" solucion. O sea, no vayan a sicologos, sino a psicoterapias convenientes para el establishment , combinadas con antidepresivos y formateados a medida para ayudar a gestiones de salud a bajar los costos. A fin de cuentas, mientras que presentan a Freud como un fraude, ellos no mencionan que la TCC es usado por psicólogos militares norteamericanos para torturar recientemente presos de guerra El sitio web de Human Rights Watch amplía al respecto: " Las técnicas de interrogatorio brutales y coercitivas, por ejemplo forzar los presos a permanecer en posiciones dolorosas e incómodas y privarlos de sueño durante largos períodos, se utilizan regularmente en los centros de detención por todas partes en Irak". El informe previo del General-Comandante Antonio Taguba había descrito "numerosos casos de exacciones obvias, " sádicos e injustificados "constituyentes" de las exacciones sistemáticas e ilegales sobre los presos de Abou Ghraib. Un informe del CICR concluyó que en las secciones de la prisión de Abou Ghraib reservadas a la información militar, "los métodos de dificultad física y psicológica utilizados por los interrogadores parecían formar parte de los procedimientos normales utilizados por los miembros de la información militar para obtener consentimientos y arrancar información".
La busqueda de la felicidad es un camino largo, constante, ni el sicoanalisis ni las pastilas son la solucion.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Colon y America: Papelucho historiador

En vez de poner mi propia opinion sobre los dichos del Presidente de Francia Jacques Chirac sobre el descubrimiento de America, he buscado lo que planteaba Papelucho en el famoso Papelucho historiador


Para quien no este familiarizado con la obra, Papelucho es el niño mas famoso de Chile. Aun cuando el primer libro fue escrito en 1947, a nadie le parece que sea tan antiguo. Es que Papelucho muchas veces habla como cualquier niño de 10 años y sus aventuras identifican a cualquier chileno a esa edad.

Entre todos los libros de la serie, "Papelucho", “Papelucho en vacaciones”, “Papelucho historiador”, “Papelucho y el marciano”,”Papelucho y mi hermana Ji”, “Papelucho casi huérfano”, “Papelucho en la clínica”, “¿Soy dislexo?”, ¿Papelucho detective”, “Papelucho misionero”, “Mi hermano hippie” y “Papelucho perdido”, el favorito de la mayoria, ademas del primero, es el Historiador. Aburridos de una clase de historia donde siempre hay que recordar datos y fechas, Papelucho da su propia idea de lo que es la Historia de Chile, y pocos son los estudiantes que en la Universidad no regresen a leerlo para reirse de las ideas no del todo equivocadas del chico.

En ese libro, hay una relación sobre el viaje de Colón que es la unica que recuerdo cuando pienso en ese personaje, por quien no siento mucha simpatía.



RESULTA QUE HACE como quinientos años vivía un señor que se llamaba Cristóbal Colón. Yo había oído hablar muchas veces del huevo de Colón. Así que lo conocía de nombre. Porque una vez Colón le dijo a sus amigos que sujetaran un huevo parado. El huevo se caía y se caía. Llegó Colón y le dio un golpecito al pararlo. La cáscara del huevo se trizó y el huevo se paró. Fuera de esta idea el señor Colón tenía otras.Por ejemplo, se le había metido en la cabeza que la tierra era redonda. Todos creían que era plana. Pero él decía: ¿Por qué cuando uno mira un buque en el mar lo ve desaparecer poco a poco como si se fuera hundiendo?
La gente se reía de él. Colón era portugués pero como nadie lo tomaba en cuenta en Portugal, se fue a España que está al lado.
Entonces llegó un buen día donde la Reina de España Isabel la Católica. Le contó su idea y la Reina se quedó pensando.
En ese tiempo la gente quería ir todo el tiempo a las Indias así como ahora van a Estados Unidos. Pero el viaje era terriblemente largo.
—Yo creo Majestad —le dijo Colón a la Reina de España— que he encontrado un camino más corto a las Indias.
—¿Más corto? —preguntó ella.
—Sí, Majestad.
Colón tenía su famoso huevo en el bolsillo y le había hecho a un lado un garabato para mostrar lo que era España y al otro lado otro garabato para mostrar lo que eran las Indias. Entonces le explicó que por el lado donde iban los portugueses a las Indias resultaba más largo. Y por el otro lado, el lado que él decía, llegaban más ligero.
Claro que Colón se equivocó porque el camino resultó mucho más largo por donde él decía. Pero de todos modos, si no se le mete esa idea en la cabeza tal vez todavía ni nos habrían descubierto.
La Reina no se atrevió a pedirle plata al Rey para darle a Colón. Creo que le dio miedo que él le dijera: "Déjate de tonterías". Por eso ella prefirió regalarle sus joyas para que él las vendiera. Y le entregó todos sus collares, sus anillos, sus brillantes y pulseras. Y Colón las vendió al tiro y mandó hacer tres grandes carabelas.
Yo me imagino lo feliz que estaría Colón con esas carabelas. Es como si a mí me regalaran tres motos. ¡Qué pena que ahora no haya Reinas de ésas!
Parece que se demoraron mucho tiempo en hacer las famosas carabelas.
Cuando por fin estuvieron listas las bautizó: la Santa María, la Pinta y la Niña. Yo sé por qué.
Entonces Colón las llenó de cosas de comer y agua para tomar. Porque en ese tiempo no había Coca-Cola. Y contrató a la gente que quería correr con él esa aventura. Era una gran aventura salir al mar navegando para el otro lado del que navegaban todos los barcos. Había el peligro de salirse de la tierra si resultaba que no era redonda como decía Colón.
Y un buen día se embarcaron. Todos los parientes fueron a despedir a la gente al puerto de Palos. Ellos izaron las velas cantando. Cuando sopló el viento las hinchó como si fueran tambores. Las carabelas partieron como enormes castillos navegando despacito, y los que las miraban las vieron perderse de vista poco a poco.
Eso fue el 3 de agosto de 1492 ya mí no se me olvida porque el 3 de agosto se me cayó el primer diente y también porque 1492 es el único número de que me acuerdo.

Y DIGO QUE LA SRTA. CARMEN me tiene mala barra porque siempre le da con preguntarme.
—Papelucho, ¿cuánto tiempo navegó Colón sin divisar tierra?
—Mucho tiempo —dije porque ya sabía que las carabelas no tenían motores y que cuando no soplaba viento la cosa era a puro remo.
—¿Cuánto crees tú? ¿Diez años, dos meses o una semana?
Yo ya sé que ella siempre dice lo que hay que contestar entre medio y trata de confundirlo a uno. Pero a mí no.
—Dos meses —dije.
—Muy bien, Papelucho. ¿Y estarían contentos los tripulantes navegando dos meses sin ver tierra?
—Todo lo contrario —le dije, porque yo ya sé lo que son dos meses. Cuando me quebré la pierna estuve dos meses sin chutear. Y estar dos meses haciendo la misma cosa, aunque sea tomando helados, es tremendo.
—¿Qué sucedió entonces? —preguntó.
—Lo que tenía que suceder —dije yo.
—Muy bien, Papelucho. Como tú dices, la tripulación se puso rabiosa porque creía que Colón los había engañado. También estaban cansados de comer pura carne salada y frutas secas. Los remeros rezongaban y Colón vio que se podían sublevar. ¿Qué pasaría entonces?
—Motín a bordo —dije yo. No se me olvida nunca lo que me gusta el motín a bordo en los cuentos de piratas. Me habría gustado que Colón fuera pirata.
—Muy bien, Papelucho. Si la tripulación hacia motín a bordo matarían a Colón y la gran aventura no habría resultado. A Colón no le quedaba más remedio que pedirle ayuda a Dios o morirían todos en alta mar. ¿Qué hizo entonces?
—Rezó —dije yo. Porque para pedirle ayuda a Dios hay que rezar, creo yo.
—Se encerró en su camarote y se arrodilló al pie de su litera. ¿Qué pasó entonces?
—Se quedó dormido —dije porque cuando yo rezo mucho a veces me pasa eso.
—Y despertó con unos gritos que al principio él no comprendía. Tal vez creyó que había estallado el motín a bordo. Golpeaban furiosamente en su puerta. Colón se levantó a abrir sin saber si lo iban a matar. Los marineros tenían la cara rara y gritaban todos a un tiempo. ¿Qué gritaban?
—¡Tierra, Capitán! —dijo Gómez que hacía de marinero en la comedia que representaron el otro día. Era el descubrimiento de América, y lo único que tenía que decir Gómez en toda la comedia era eso.
—¡Qué lástima! —dije yo.
—¿Lástima de qué?
—Lástima de que Colón rezara tanto. Habría sido mejor el motín a bordo.
—No digas tonterías, Papelucho. ¿Por qué decían "Tierra, Capitán"?
Yo no contesté. ¿Hasta cuándo me preguntaban a mí?
—Papelucho...
—Presente.
—Te estaba preguntando. ¿Por qué no contestas?
—Porque estoy ocupado —dije.
—Ya sé lo que te pasa. Estás distraído otra vez. Pon atención y trata de comprender.
—Tengo un poco de hipo —le dije.
—Bueno. Voy a explicarles bien, pero pongan mucha atención. Cuando Colón salió del camarote, estaba amaneciendo. Los marineros parecían locos de alboroto y gritaban.
—¡Tierra, Capitán! —chilló Gómez otra vez.
"Había un pájaro en el mástil, Capitán", dijo uno. "Lo hemos visto y esa es seña de que estamos cerca de tierra." Colón se persignó y dio gracias a Dios. Enfocó el catalejo y miró al mar. Por fin se divisaban unas manchas oscuras. Todos querían verlas y pedían el catalejo. Gritaban.
—¡Tierra, Capitán! —dijo Gómez.
Se apiñaban en la proa de la carabela. Les parecía estar soñando. Después de tanto tiempo ver...
—¡Tierra, Capitán! —Gómez otra vez.
Ver árboles, cosas verdes. Los remeros bogaban con furia y al poco rato las tres carabelas atracaron en la playa. Estaban seguros de haber llegado a las Indias. Pero esa playa parecía solitaria. No había hombres ni casas. Puros pájaros y tal vez animales. ¿Qué hicieron entonces Colón y sus hombres?
—Saltaron a tierra —dije yo.
—Demos gracias a Dios —dijo Colón y clavó una cruz en la arena. Todos se arrodillaron a rezar. Colón, creyendo que era una isla desconocida de las Indias, la llamó San Salvador.
—Era un poco despistado Colón —dije.
—¿Por qué dices eso? —la Srta. Carmen me miró con ojos redondos.
—Porque creía que América era las Indias...
—Es cierto. El no supo que había descubierto América. Dime ahora, Papelucho, ¿qué sucedió cuando estuvieron en tierra los españoles?
—Bueno, supongo que se bañarían en el mar, y estirarían las piernas chuteando cocos... Supongo que comerían frutas y también se revolcarían en la arena.

—Bien. ¿Qué día fue todo eso?
Nadie contestó.
—Fue el doce de octubre —dijo la Srta. Carmen— el día de la raza que es día de fiesta en toda América.
—Yo creo que debería ser día de fiesta para España no más —dije yo—. Porque yo encuentro que para los indios de América fue un día completamente fatal. Yo creo que es terrible ser descubierto. Si no hubiera llegado Colón, los indios serían completamente felices, con flechas, plumas y todo.
—¿Tú preferirías que no fuera día de fiesta?
—Bueno, entre celebrarlo y no celebrarlo, más vale celebrarlo... Pero, debía ser una fiesta de indios. Me gustaría ser Presidente para obligar a todo el mundo a ser indio ese día...


CUANDO SALIMOS DE CLASE yo le dije a Gómez:
—¡Tierra, Capitán! —y él se picó y me dio una cachetada.
—Tú te crees Colón —me dijo, pero se quedó sobrando, porque yo le hice un quite a la cachetada y se pegó a toda fuerza contra el pilar donde yo estaba afirmado.
—¡No me dolió! —dijo soplándose la mano—. Y para que veas que Colón no descubrió la América porque creyó que había llegado a las Indias...
—Pero la descubrió de todos modos.
—Puro carril —dijo metiéndose la mano al bolsillo.
—En todo caso la tierra era redonda como él decía. Y él descubrió eso. Claro que habría sido mejor que no nos descubriera. Me carga ser descubierto. Pero como no era su intención descubrirla... Si yo fuera él no me habría vuelto a España.
—Yo sí. Alguien tenía que contarle a la Reina y sacarle pica a los que no creían que la tierra era redonda —dijo Gómez.
—Pero si él se queda aquí todo el mundo habría creído que se había muerto. Colón habría sido el descubridor de América, pero sin molestar a los Indios —pensé fuerte.
—Fue un tonto. Primero porque descubrió América sin querer y segundo porque tampoco se dio cuenta que la había descubierto.
—Cuando uno hace un descubrimiento lo importante es que lo haga y no que la gente sepa quién lo hizo —alegué.
—Pero se necesita ser bien despistado para venir a América y creer que uno ha ido a las Indias —dijo Gómez.
—Yo no encuentro. A mí no me importa que me alaben.
—Para que veas fue un Américo el que descubrió la América —Gómez seguía sacándome pica.
—Ese fue el que se dio cuenta que Colón la había descubierto. Y a los tontos les dio por decir "las tierras de Américo" y por eso quedó con ese nombre —le expliqué al muy tarado.
—¿Tú crees que debía llamarse Colona?
—A Colón y a mí no nos importa cómo se llame. La cuestión es que él la descubrió —le contesté.
—¿Ves cómo tú te crees Colón?
—Y tú te crees Popeye —y ya iba a sacar Gómez su puñete cuando se acordó que le dolía la mano y también sonó la campana

martes, 6 de marzo de 2007

La biblia desde la arqueología

Uno de los asuntos mas espinosos con respecto a la relacion libro-historia es si los hechos de la Biblia ocurrieron o no. Miles de horas a lo largo de años e incluso siglos se han pasado historiadores, arqueologos y teologos tratando de desentreñar este misterio.Werner Keller se hizo famoso con un libro que se llamaba Y la Biblia tenía razón donde pretendio armonizar el texto bíblico con la documentación arqueológica entonces conocida. Pero ya el gran Eric Hobsbawm y Terence Ranger editaron un magnífico libro sobre La invención de la tradición, con estudios centrados en la experiencia histórica anglosajona. Ahora el libro que comento se une a la Invencion de la tradicion.

El libro La Biblia desenterrada: una nueva visión arqueológica del Antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados, de Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman (Traducción de José Luis Gil Aristu, Editorial Siglo XXI, Madrid, 2003, 414 páginas), es una recapitulación de la historia del Israel bíblico basada en la más reciente investigación arqueológica. Finkelstein, profesor de la Universidad de Tel Aviv y uno de los principales arqueólogos del mundo, y Silberman, profesor del Centro ENAME y uno de los principales estudiosos de los Rollos del Mar Muerto, ofrecen un recuento que cubre desde el tiempo de los patriarcas hasta el período posterior al exilio, concluyendo que los relatos del Antiguo Testamento no son más que ficción. «Hacia el final del siglo VII aC, durante unas pocas décadas extraordinarias de ebullición espiritual y agitación política, un grupo inverosímil de funcionarios de la corte, escribas y sacerdotes, campesinos y profetas judaítas se unió para crear un movimiento nuevo cuyo núcleo fueron unos escritos sagrados dotados de un genio literario y espiritual sin parangón, un relato épico entretejido a partir de un conjunto asombrosamente rico de escritos históricos, memorias, leyendas, cuentos populares, anécdotas, propaganda monárquica, profecía y poesía antigua», dicen los autores de La Biblia desenterrada. Adoptando una variante de la llamada aproximación minimalista, que está asociada, en particular, con Philip R. Davies, Thomas L. Thompson y Niels Peter Lemche, consideran a la mayor parte del material bíblico como el producto del Judá del siglo séptimo a.C., reflejando las realidades y las preocupaciones del reino del sur de esa época (datarían todo el material bíblico en el período posexílico). Así, las historias de los patriarcas, del éxodo y del asentamiento deberían ser leídas como creaciones literarias del pueblo de Judá que deseaba crear una historia nacional durante la época del rey Josías. La historia real muestra unos clanes y tribus en pugna permanente con otras poblaciones de la zona, que deben administrar una región no demasiado rica en recursos naturales, que recurren a un cierre religioso en torno a un monoteísmo agresivo y excluyente precisamente como otro medio de preservar su cohesión e identidad propias. «La epopeya histórica contenida en la Biblia –desde el encuentro de Abraham con Dios y su marcha a Canaán hasta la liberación de la esclavitud de los hijos de Israel por Moisés y el auge y la caída de los reinos de Israel y Judá– no fue una revelación milagrosa, sino un magnífico producto de la imaginación humana. Según dan a entender los hallazgos arqueológicos, comenzó a concebirse hace veintiséis siglos, en un periodo de dos o tres generaciones. Su lugar de nacimiento fue el reino de Judá, una región de pastores y agricultores escasamente poblada...».

Finkelstein, quien ya es un autor cuestionado por los circulos mas fundamentalistas de Israel, junto con Ze'ev Herzog, tambien de la Universidad de Tel Aviv, a quienes se les tilda de "enemigos de Israel", vuelvea reafirmarse en sus polemicas declaraciones en este nuevo libro, donde ahora con Silberman mantienen que los Patriarcas –Abraham, Isaac y Jacob– son personajes de leyenda ( La Biblia es la historia de los descendientes de Abraham, con quien Yahvé suscribe un pacto: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande y te bendeciré» (Génesis 12, 1-2). No hay pruebas arqueológicas de la existencia de Abraham, Isaac y Jacob hacia 2100 aC. La ambientación apunta a los siglos VIII y VII aC, después de David y Salomón, sucesores de Abraham. «La gran genialidad de los creadores de esta epopeya nacional en el siglo VII consistió en entretejer los relatos antiguos sin despojarlos de su humanidad o su peculiaridad individual. Abraham, Isaac y Jacob siguen siendo al mismo tiempo retratos espirituales vívidos y antepasados metafóricos del pueblo de Israel», concluyen Finkelstein y Silberman)que no hubo un periodo de esclavitud en Egipto ni un éxodo («Preséntate al faraón por la mañana, cuando vaya hacia el Río... Y le dirás: ‘Yahvé, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: ‘Deja partir de mi pueblo, para que me den culto en el desierto’; pero hasta ahora no has hecho caso’» (Éxodo 7, 15-16). Moisés se enfrenta al faraón, libera a su pueblo, recibe las Tablas de la Ley y los hijos de Israel vagan durante cuarenta años por el desierto hasta llegar a la Tierra Prometida. Ningún texto egipcio, de los muchos que hay, menciona nada de esto. La acción se sitúa en tiempos de Ramsés II (1304-1237 aC). Sin embargo, «los detalles más evocadores y geográficamente más coherentes del relato del éxodo proceden del siglo VII aC», destacan Finkelstein y Silberman. Huir del ejército del faraón hubiera sido imposible para un grupo de desheredados que, de conseguirlo, se habría enfrentado después a las guarniciones egipcias del Sinaí y Canaán. Por si eso fuera poco, los israelitas no dejaron rastro de su larga estancia en el desierto),que los israelitas no conquistaron Canaán por las armas (El pueblo de Israel, dirigido por Josué, conquista Canaán, donde hay «ciudades grandes, con murallas que llegan hasta el cielo» (Deuteronomio 9, 1). «La famosa escena de las fuerzas israelitas marchando con el Arca de la Alianza en torno a la ciudad amurallada y provocando el derrumbamiento de los poderosos muros de Jericó al son de las trompetas de guerra era, por decirlo sencillamente, un espejismo romántico», indican Finkelstein y Silberman, tras explicar que el Jericó del siglo XIII «era pequeño y pobre, casi insignificante, y, además, no había sido fortificado». Muchos enclaves que se citan en el texto no estaban habitados en aquella época. La conquista de Canaán no sucedió en el mundo real), que no existió una monarquía unificada –que abarcara todo Israel– en tiempos de David (1005-970 aC) y Salomón (970-931 aC), que el culto a Yahvé como único dios se impuso muy tardíamente...«La mayoría de las personas que formaron el primitivo Israel eran gentes del lugar –las mismas a las que vemos en las tierras altas a lo largo de las edades del Bronce y del Hierro–. En origen, los primeros israelitas fueron también –ironía de ironías– ¡cananeos!», explican en su libro
Por supuesto, argumentos como los anteriores ya eran hipotesis circulando en el circuito historiografico. El aporte de este libro radica en la fundamentación de los razonamientos respecto de la monarquía unificada y los desarrollos posteriores sobre la base de una argumentación arqueológica cuidadosamente concebida. Representados los reinados de David y Salomon en el Antiguo Testamento como una anterior Edad de Oro de una monarquía unificada bajo la conducción de Judá, la realidad histórica muestra todo lo contrario. David y Salomón no rigieron grandes imperios, sino que fueron sólo gobernadores provinciales de una región escasamente habitada. Su representación como soberanos de un vasto imperio israelita se propuso servir como legitimación ideológica de una monarquía unida por Josías en el siglo séptimo. (Hubo una época en la que Israel, bajo David y Salomón, se extendió desde el río Eúfrates hasta Gaza, según la Biblia. Durante el siglo X aC, Jerusalén llegó a ser una gran ciudad en la que Salomón construyó un palacio y un templo donde adorar a Yahvé. Esa monarquía gloriosa no encaja con lo descubierto por los arqueólogos. «Está claro que el Jerusalén de la época de David y Salomón fue una ciudad pequeña, quizá con una ciudadela para el rey, pero en ningún caso la capital de un imperio como dice la Biblia», asegura Ze’ev Herzog. «Desde un punto de vista político, David y Salomón fueron poco más que caudillos tribales de la serranía cuyo alcance administrativo no superó un ámbito bastante local, limitado al territorio montañés», coinciden Finkelstein y Silberman). Los archivos egipcios y mesopotámicos han servido para establecer una cronología, donde no se incluyen ni una palabra del supuesto esplendor de las cortes de David y Salomón, ni de ninguno de los episodios más famosos de la Biblia. Las piedras han demostrado, por ejemplo, que el Jerusalén de David y Salomón no fue la gran capital bíblica, sino un pequeño pueblo.Finkelstein y Silberman dan una nueva datación a los niveles arqueológicos en Megiddo, Jasor y Guézer (cf. 1 Reyes 9:15) que habían sido atribuidas previamente a Salomón, basados en los estilos arquitectónicos, las formas de la cerámica y la datación mediante radiocarbono. Según los autores, los niveles atribuidos a Salomón que contienen restos arquitectónicos a gran escala, en realidad deberían ser datados al menos medio siglo después. Por consiguiente, se vuelve difícil creer la descripción bíblica sobre la escala y extensión de sus imperios. También, de acuerdo a ellos, un examen de los patrones de asentamiento desde la parte sur a la norte de la región montañosa israelí indica que la condición estatal surgió primero en el norte durante la dinastía de los Omridas, mientras que el sur permanecía relativamente deshabitado hasta la caída del Reino del Norte en el siglo octavo. Sólo después de la destrucción asiria alcanzó el sur una condición estatal desarrollada.De esta manera, según Finkelstein y Silberman, y teniendo en cuenta que Judá es descrito como un caudillo en la historia de Israel, la representación del pasado israelita es una retroyección de la época en que el Sur fue importante por primera vez. Específicamente, el tiempo de Josías es la edad de oro, que es la más adecuada como época para esta presentación. En este punto es provechoso mencionar que Finkelstein y Silberman siguen la hipótesis de la historia deuteronomista en su versión de la doble redacción, donde la historia principal se considera compuesta en la época de Josías. (La hipótesis original de la Historia deuteronomista tuvo su origen con Martin North en la década de 1940 y considera Deuteronomio-Reyes como una obra unificada que se remonta a la época del exilio babilónico).

Por supuesto que el libro no esta exento de polemica. La arqueología y la Biblia no tienen una relacion muy buena. Las excavaciones de las últimas décadas han minado los cimientos históricos del Antiguo Testamento, los 39 libros que constituyen la base del cristianismo y del judaísmo, y que además son, para muchos israelíes, una crónica de los orígenes del pueblo hebreo y justificación de sus aspiraciones territoriales. El mismo Finkelstein en su libro The Archaeology of the Israelite Settlement [1988], dice que al final de la Edad del Hierro I y a comienzos de la del Hierro II, el poblamiento en Judá se incrementó sustancialmente, lo que podria invalidar su nueva postura relativa a la unificacion. Además, las historias de Jueces y de Samuel no dependen de la extensión del Imperio de David y Salomón. En consecuencia, no se puede juzgar la validez esencial de estos relatos en base a la descripción de Salomón y de los libros de los Reyes. (Es necesario recordar que, para la época de David, no hay descrita ninguna de las estructuras administrativas principales comparable a las de Salomón). A este respecto, considerando las objeciones recientes a la Historia Deuteronomista (por ejemplo, Westermann, Die Geschichtsbücher des Alten Testaments; Pitkänen, Central Sanctuary and Centralization of Worship in Ancient Israel), si los libros de Josué-Reyes son más bien bloques separados que una historia unificada, es posible que únicamente sea la descripción de Salomón la que es exagerada, mientras que la fiabilidad y procedencia de Josué-Jueces ha de ser juzgada de forma separada. Bajo estas circunstancias, especialmente si la tradición del liderazgo de Judá es antigua, es mucho menos obvio que las tradiciones bíblicas israelitas deban, en lo esencial, ser ubicadas en la Judá josiánica del siglo séptimo, como sugieren Finkelstein y Silberman.

La edición española tiene el acierto de incluir un prólogo de Gonzalo Puente Ojea, conocido especialista en historia antigua del cristianismo y crítico acerado del oscurantismo y la manipulación histórica de la Iglesia. El título de su prólogo, “La Biblia como ideología religiosa nacionalista de un pueblo”, es suficientemente expresivo. Puente Ojea, tras rastrear brevemente la conexión directa entre divinidad y realeza en los primeros tiempos históricos y en las más tempranas construcciones religiosas, subraya la importancia que los autores han concedido a los factores ideológicos para el estudio de la Biblia. Es decir, el relato bíblico no puede entenderse sin analizar las circunstancias sociales, institucionales y culturales de la comunidad que lo creó, sin atender a su especificidad y sus necesidades históricas y a su concepción del mundo. En ese sentido, es preciso ser consciente del papel del Antiguo Testamento «en el proceso de formación ideológica de Israel como pueblo elegido, en el contexto de una religiosidad étnica y nacionalista en la que Yahvé emerge como Dios providencial que dirige el curso histórico de los pueblos» (Prólogo, XVI).

Este libro, pese a ser cuestionable en algunos aspectos, refuerza una postura: los argumentos de la existencia de Israel basados en la Biblia son invalidos. En ese punto radica el peligro que entraña para los politicos de ese pais.

lunes, 19 de febrero de 2007

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viernes, 2 de febrero de 2007

Musashi, Shogun y Taiko (descargar)

Tengo aficion por las novelas historicas, y entre mis favoritas estan las de Shogun y la saga de Musashi y Taiko de Eiji Yoshikawa







Primero, como muchos, vi la serie Shogun, donde mas que Richard Chamberlain (confieso que es uno de mis actores favoritos, su versión del Conde de Montecristo es la mejor, lejos, y es mi Aramis ideal) Luego busque el libro de James Clavell, muy entretenido. Me habia llamado la atencion en la serie Toranaga, interpretado por el excelente actor japones Toshiro Mifune. Buscando mas peliculas de el, encontre que habia interpretado a un samurai llamado Musashi. De Musashi habia leido su famoso texto "El libro de los Cinco anillos", para un trabajo sobre conflictos. En realidad fue por casualidad que me tope con este texto, y lo encontre fascinante. Luego, buscando mas sobre Musashi me encontre con la novela de Eiji.

En http://www.gorinkai.com/textos/musashi2.htm encontre una excelente referencia sobre el personaje historico, que quiero citar: Shinmen Musashi No Kami Fujiwara No Genshin, más conocido como Miyamoto Musashi, nació en 1584, en la población de Miyamoto, en la provincia de Mimasaka. Los ancestros de Musashi eran una rama del poderoso clan Harima, originario de la provincia de Kyushu, la isla más meridional de Japón. Su abuelo, Hirada Shokan, era un servidor de Shinmen Iga No Kami Sudeshige, amo del castillo de Takeyama y un importante señor feudal de la época.Cuando Musashi tenía siete años de edad, su padre, Munisai, murió o desapareció (no se sabe exactamente). Ya que su madre había fallecido tiempo atrás, el chico fué puesto bajo la tutela de un sacerdote, tío materno suyo. Con esto encontramos a Musashi como huerfano durante la época de las campañas de unificación del pais del Taiko Hideyoshi. Hijo de samurai, durante una de las épocas más violentas de la historia de Japón, los escritos le describen como un joven de carácter tumultuoso, con gran fuerza de voluntad, y físicamente muy desarrollado para su edad. Su tío insistió en que estudiase las artes del guerrero, y esto, unido a su desarrollo físico y su carácter violento, hizo que pronto se viese involucrado en combates. Se guarda registro de una lucha en la cual derrotó y mató a un guerrero adulto, teniendo tan solo trece años de edad. Su oponente era Arima Kigei, un experto samurai de la escuela de artes marciales Shinto. Musashi le lanzó a tierra y acabó con él golpeandole la cabeza con un palo cuando intentaba levantarse.El siguiente combate serio acerca del que se tiene constancia, ocurrió cuando Musashi tenía 16 años, y en el cual derrotó a Tadashima Akiyama. En la misma época, abandonó su casa para comenzar un peregrinaje en el cual perfeccionó sus habilidades a través de numerosos combates, tanto en luchas individuales como en batallas. Finalmente se asentó cuando tenía 50 años, ya que consideró haber aprendido todo lo que podía aprender a base de vagabundear. En ese periodo de la historia de Japón hubo muchos guerreros embarcados en peregrinajes similares, algunos en solitario, como Musashi; otros bajo el patrocinio de alguna escuela de lucha o algún señor feudal.Durante todo este periodo de su vida, Musashi se mantuvo relativamente aparte de la sociedad, dedicandose exclusivamente a la búsqueda de iluminación a través del Camino de la Espada. Dedicado solamente a perfeccionar sus habilidades, vivió de una forma bastante precaria, vagabundeando por el país y durmiendo al raso en lo más frio del invierno, sin preocuparse de su aspecto físico, ni tomar esposa, ni dedicarse a ninguna profesión, aparte de su propio estudio. Se dice que nunca se le vió en un baño público, ya que no quería ser sorprendido sin sus armas. Su apariencia estaba a tono con este tipo de vida.En la batalla de Seki Ga Hara, en la cual Ieyasu sucedió a Hideyoshi como máximo dirigente del Japón, Musashi estaba entre las filas del ejercito Ashikaga y contra Ieyasu. Es decir, estuvo en el bando perdedor. Sobrevivió no solo a los tres días que duró la batalla, en los cuales murieron alrededor de 70.000 guerreros, sino también a la siguiente caza y masacre de los supervivientes del ejercito derrotado. Cuando tenía 21 años llegó a Kyoto, la capital. Este fué el escenario de la venganza contra la familia Yoshioka. Los Yoshiokas habían sido, durante generaciones, los instructores oficiales en las artes de la guerra de la casa Ashikaga, a la cual pertenecían los Shogunes antes del periodo de Hideyoshi. El padre de Musashi, Munisai, había sido invitado a Kyoto años antes, por el Shogun Ashikaga Yoshiaka. Munisai era un esgrimista competente, y un experto en el manejo del jitte. Según se cuenta, Munisai luchó contra tres de los Yoshiokas, venciendo a los dos primeros pero siendo totalmente derrotado en el tercer duelo. Estos hechos probablemente tuvieron algo que ver en la actitud de Musashi hacia la familia Yoshioka.Musashi se enfrentó primero con Yoshioka Seijiro, el cabeza del clan. El enfrentamiento tuvo lugar en un descampado de las afueras de la capital. Seijiro iba armado con una espada auténtica, y Musashi con una de madera. El primer ataque de Musashi lanzó a Seijiro por tierra, donde le apaleó salvajemente. A causa de la verguenza de haber sido derrotado por alguien que solo enfrentaba una espada de madera a la suya de acero, Seijiro se cortó la coleta de samurai.Tras este combate, Musashi permaneció en la capital. Su presencia enfureció a los Yoshiokas, ya que les recordaba la humillación inflingida al jefe del clan. El segundo de los hermanos, Denshichiro, retó a Musashi en duelo. Siguiendo una táctica premeditada, Musashi se retrasó en llegar a la cita, haciendo que su contrincante se impacientase primero, se pusiera nervioso después, y finalmente se relajase al pensar que Musashi se había asustado y no se presentaría. Cuando finalmente apareció, segundos después de comenzar el combate había roto el cráneo de Denshichiro con un solo golpe de su espada de madera.La casa Yoshioka aún organizó un tercer duelo, esta vez contra Hanshichiro, el hijo mayor de Seijiro. Hanshichiro era tan solo un niño de alrededor de diez años de edad, por lo que en realidad, Musashi se enfrentaría con toda la cohorte de guardaespaldas que le acompañaban. El lugar concertado para el combate era un bosquecillo cercano. Esta vez Musashi llegó con mucha antelación, y se escondío para esperar la llegada de los contrarios. El muchacho llegó vestido formalmente con armadura, y acompañado de un gran número de samurais de la familia. Musashi esperó escondido, y cuando creían que en esta ocasión se lo había pensado mejor y había abandonado Kyoto, apareció repentinamente en medio de ellos, liquidando a Hanshichiro. Abriendose paso a continuación entre la cohorte de guerreros, con una espada en cada mano, logró escapar de la trampa. Tras el episodio de los Yoshiokas, Musashi continuó sus vagabundeos por Japón, llegando a convertirse en una leyenda viviente. Se encuentran menciones a su nombre en numerosos registros, diarios y monumentos, canciones populares y relatos, desde Tokyo a Kyushu. Antes de haber cumplido 29 años ya había constancia de alrededor de sesenta duelos, todos los cuales había vencido.En 1605, el mismo año del asunto con los Yoshiokas, Musashi visitó el templo Zen de Hozoin, al sur de Kyoto. Este era un templo regido por monjes guerreros. Allí tuvo un encuentro con el principal luchador del templo. El monje era un experto en la Naginata (alabarda), y este fué el arma que empleó. Musashi se enfrentó a él, armado solamente con su espada de madera, y le derrotó en los dos combates que mantuvieron. Tras esto, permaneció en el templo durante una temporada, estudiando técnicas de lucha y Zen.Nota: El templo de Hozoin aún está activo hoy en día, y los monjes siguen practicando las técnicas de lucha de entonces. Es interesante recalcar que la palabra "Osho", que actualmente significa "Monje", en los tiempos de Musashi quería decir "Maestro en Naginata".Algunos de los duelos de los que se tiene constancia muestran la actitud de Musashi de adaptarse a cada combate según la situación del momento, sin formas predeterminadas, tal y como años después escribiría en el Libro de los Cinco Anillos. En una ocasión se enfrentó a un experto en el manejo del Kusarikama (una hoz con una cadena), y en lugar de usar la espada, sacó un cuchillo, entrando dentro de la zona en la que la cadena de su contrario podía maniobrar, y apuñalando a éste. En otra ocasión se encontraba cortando madera para fabricar un arco, cuando fué atacado repentinamente por un individuo; usando el arco como si se tratase de una espada, golpeó a su atacante en la cabeza haciendole huir.A lo largo de sus viajes, pasó por la provincia de Izumo, donde visitó la casa del Daimyo local, el Señor Matsudaira, solicitando permiso para enfrentarse contra su luchador más experto. El permiso fué concedido para luchar con un hombre experto en el manejo del Bo. Ya que se trataba de un duelo de práctica, no se usarían armas de verdad, y Musashi optó por dos espadas de madera. con un arma en cada mano, acorraló a su contrincante y le desarmó golpeandole en los brazos. Ante la sorpresa de sus seguidores, Matsudaira pidió a Musashi que luchara contra él. Cuando Matsudaira se disponía a colocarse en posición de combate, preparando una guardia formal, Musashi atacó bruscamente la espada del Daimyo, partiendola en dos y dejandole desarmado incluso antes de haberse podido preparar. Matsudaira reconoció su derrota, y Musashi permaneció en casa de éste durante un tiempo, en calidad de profesor del Daimyo. El combate más famoso de Musashi tuvo lugar en 1612, cuando se encontraba en Ogura, en la provincia de Bunzen. Su adversario era un tal Sasaki Kojiro, un samurai que había desarrollado una técnica muy potente y especial de lucha, conocida como Tsubame-gaeshi (la Parada de la Golondrina), inspirada en el movimiento de la cola de las golondrinas en vuelo. Kojiro estaba al servicio del señor de la provincia, Hosokawa Tadaoki. El periso para el duelo fué concedido, y se decidió que tendría lugar a las 8 de la mañana siguiente, en la isla de Ganryu, situada a unos kilómetros de Ogura. Aquella noche, Musashi abandonó el lugar donde se alojaba, y se fué a casa de un antiguo conocido. Esto inspiró el rumor de que la fama de invencible que tenía la técnica de Kojiro, había asustado a Musashi y este se preparaba para huir. A la mañana siguiente, Musashi fué llevado en barca hacia la isla donde tendría lugar el duelo, y por el camino, se dedicó a construir un cordel de papel trenzado para sujetar las mangas de su kimono, y después, a tallar una espada de madera utilizando el remo de repuesto.Cuando el bote llegó al lugar del combate, Kojiro y sus seguidores se quedaron asombrados ante el aspecto de Musashi, espada de madera en mano, las mangas sujetas con tiras de papel, y una toalla anudada a la cabeza. Kojiro desenvainó su espada, y lanzó a un lado la funda. Musashi le provocó diciendole que, ya que se había deshecho de la funda, no volvería a tener necesidad de ella, al tiempo que se colocaba en guardia manteniendo su propia espada sujeta al cinto. Enfuereciendose, Kojiro lanzó el primer golpe, que arrancó la toalla de la cabeza de Musashi, al tiempo que éste, esquivando por poco, golpeó la cabeza de Kojiro con la espada de madera, y acabando con él.Después de este combate, Musashi no volvió a usar la espada de verdad en ningún duelo. Era invencible, y a partir de entonces se dedicó a estudiar y a buscar la forma de comprender plenamente el Camino del Kendo.En 1614 y 1615, Musashi tuvo la oportunidad de adquirir más experiencia en la guerra a gran escala. El Shogun Ieyasu Tokugawa organizó un asedio a la fortaleza de Osaka, donde los seguidores del clan Ashikaga se habían levantado en armas contra el gobierno del Shogun. Musashi se unió a las fuerzas de los Tokugawa, luchando ahora contra aquellos con quienes que había estado al lado cuando era joven, en Seki Ga Hara.
De acuerdo con sus propios escritos, Musashi comenzó a comprender el Camino de la Estrategia cuando alcanzó los 50 años de edad. Junto con su hijo adoptivo Iori, un huerfano que había encontrado en sus viajes, se asentó en Ogura en el año 1634. No volvió a salir nunca de la isla de Kyushu.Tras seis años en Ogura, Musashi fué invitado a pasar un tiempo como huesped de Hosokawa Churi, señor del castillo de Kumamoto. Pasó algunos años con Lord Churi, tiempo durante el cual se dedicó a enseñar y a pintar. En 1643 se retiró para llevar una vida de ermitaño en la cueva de Reigendo, lugar donde escribió el "Libro de los Cinco Anillos", el cual dedicó a su pupilo Teruo Magonojo. Terminó de escribir el libro unas semanas antes de su muerte, el 19 de mayo de 1645.Musashi es conocido en Japón como "Kinsei", que significa algo así como "Sacerdote de la Espada". El Libro de los Cinco Anillos encabeza cualquier bibliografía sobre Kendo, y resulta único entre todos los libros sobre artes marciales, en el sentido de que trata la estrategia de guerra a gran escala exactamente de la misma forma que el combate individual. El libro no es una tesis sobre estrategia, sino, usando las palabras del propio Musashi: "una guía para aquellos que desean aprender acerca de la estretegia". Como tal guía, sus contenidos siempre están más allá de lo que los estudiantes son capaces de percibir. Cuanto más se lee el libro, más se encuentra en sus páginas. Se trata, de alguna manera, de "la última voluntad" de Musashi, la llave para abrir el sendero que el había recorrido. Al igual que otros ronin de la época, Musashi podría haber fundado una escuela cuando rondaba la treintena, siendo ya famoso y respetado, y haberse dedicado a disfrutar del éxito. Sin embargo, la opción que siguió fué la de continuar en solitario con su estudio, tal y como había hecho hasta entonces. Incluso en sus últimos años, abandonó la vida confortable que disfrutaba en el castillo de Kumamoto, y vivió dos años más en una cueva, en soledad, y dedicado a la contemplación y a escribir lo que había aprendido.Escribió que "cuando has comprendido el Camino de la Estrategia, no existe una sola cosa que no seas capaz de comprender", y "puedes ver el Camino en todas las cosas". De hecho, se convirtió en un maestro en casi todas las artes y artesanías. Realizó obras maestras de pintura en tinta, posiblemente más valoradas que las de cualquier otro pintor. Fué un experto en el arte de la caligrafía, realizó esculturas en madera, trabajos en metal, e incluso fundó una escuela de artesanos "Tsuba" (las empuñaduras labradas de las espadas). También se dice que escribió poemas y canciones, aunque ninguno de éstos se ha conservado en la actualidad. Su obras estaban firmadas habitualmente con su sello "Musashi", y también con el sobrenombre de "Niten". Niten significa "dos cielos" y es el nombre que dió a su "escuela" de estrategia. Tal y como escribió: "estudia los Caminos de todas las profesiones". Y evidentemente fué el primero en seguir su propio consejo.Musashi escribió sobre los diversos aspectos del Kendo, de tal forma que cada uno puede estudiar según su nivel. Un principiante puede sacar provecho a nivel de principiante, así como un experto puede captar sutilezas a nivel experto. Su obra no se aplica solo a la estrategia militar, sino a cualquier situación en la cual es necesario usar de la táctica. Los hombres de negocios japoneses usan el "Libro de los Cinco Anillos" como un manual de gestión empresarial, desarrollando campañas de ventas tal y como si fuesen operaciones militares. Y que funcione bien o no, depende simplemente de lo bien que se hayan comprendido los Principios de la Estrategia


Como es dificil de conseguir el libro, lo he puesto junto con el de Shogun en un archivo zip. Estan Hagakure, Shogun, Taiko, Musashi y el libro de los Cinco Anillos.
Espero que quien los descargue le gusten