miércoles, 6 de junio de 2007

El Panzer entre dos fuegos: Rice v/s Chavez


LA OEA APRUEBA POR ACLAMACION LA DECLARACION DE PANAMASOBRE ENERGIA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE 5 de junio de 2007
CUIDAD DE PANAMA, Panamá – La máxima instancia política de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que reúne a los Ministros de Relaciones Exteriores de la región, reafirmó esta noche la importancia fundamental de los recursos energéticos para el futuro de los países del continente al aprobar por aclamación la Declaración de Panamá sobre “Energía Para el Desarrollo Sostenible”.Después de dos días de debate sobre este tema la XXXVII Asamblea General de la OEA subrayó que “la gobernabilidad democrática, las instituciones democráticas sólidas, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales son elementos esenciales para alcanzar las metas de los Estados miembros y de la región en materia de energía y desarrollo sostenible, el combate a la exclusión social y el avance del bien publico”.Los 34 cancilleres de las Américas expresaron la necesidad de reducir la vulnerabilidad de los países ante las fluctuaciones en los precios y la oferta de la energia; incrementar la cooperación e integración energéticas; y, tomando en cuenta los desafíos presentados por el cambio climático, promover energía limpia y eficiente. Los Estados también afirmaron su determinación de desarrollar e invertir en las infraestructuras energéticas con el fin de facilitar la disponibilidad y el acceso a la energía, así como protegerlas y avanzar en la integración energética regional. “Con estos propósitos destacamos la conveniencia, de acuerdo con las legislaciones nacionales, de impulsar alianzas y/o acuerdos entre los sectores públicos y privados, priorizando aquéllos donde el esfuerzo favorezca nuestro desarrollo sostenible”, dice la Declaracion.Al clausurar el encuentro de los gobiernos de América Latina y del Caribe, el Presidente de la Asamblea, el Canciller de Panamá Samuel Lewis Navarro dijo que durante las “fructíferas” jornadas de los últimos días, se logro llegar a diferentes resoluciones que abarcan materias y asuntos que van “directamente al corazón de nuestros pueblos”.“Los problemas derivados de la pobreza y la pobreza extrema, las preocupaciones de la discapacidad y la necesidad de entenderla entre todos, han sido estudiados con seriedad, con serenidad, de lo cual han surgido propuestas mecanismos y soluciones”, afirmó el Ministro panameno de Relaciones Exteriores. El diplomático agregó que el resultado de estas conversaciones de alto nivel “ha sido la renovación del espíritu de trabajo que nos identifica y que nos inspira”.“La Declaración de Panamá abre el camino para enfrentar con éxito el problema de la energía”, y “constituye una expresión de voluntad superior que no nos separa sino que nos une”, puntualizó.El documento final insta al Consejo Permanente de la OEA y al Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) a convocar una reunión interamericana de autoridades nacionales y expertos, antes de la próxima Asamblea General, la cual se realizará en Colombia en el 2008, con el objeto de intercambiar experiencias, mejores practicas y otras informaciones relacionadas con la materia de la Declaración que contribuyan al desarrollo sostenible de todos los países del hemisferio.

Pero como esta siendo habitual, este no es el tema por el cual Panama sera recordado en lo que se esta transformando en uno de los pocos periodos entretenidos de la OEA. El 4 de junio hubo una de esas peleas que son inolvidables entre la jefa de la diplomacia estadounidense, Condoleezza Rice y el canciller venezolano, Nicolás Maduro, protagonizaron ayer una acalorada disputa sobre el cierre de la emisora venezolana RCTV, la cual terminó con la abrupta salida de la secretaria de Estado de la sesión y con el ministro venezolano comparando al gobierno de Washington con el régimen de Adolf Hitler.

Al comienzo de la primera sesión de la Asamblea General ordinaria de la OEA, Rice pidió el envío de una misión del organismo a Venezuela para investigar las denuncias por la violación de la libertad de expresión en el caso RCTV.Rice indicó que la decisión de no renovar la concesión al canal de televisión ha provocado muchas protestas y afirmó que "estar en desacuerdo con el Gobierno no deber ser un delito en ninguna democracia... Nosotros, los miembros de la organización, tenemos que defender la democracia y tenemos que apoyar la libertad siempre y cuando sea negada", agregó Rice.

El tema de la libertad de expresión estaba previsto como parte del temario de la reunión de la OEA, a propuesta de Venezuela, que presentó un proyecto de resolución ya acordado.Pero el pedido de Rice en el que implicó en el caso al secretario general, José Miguel Insulza, echó por tierra con los intentos de los organizadores de concentrar la cita en la energía, el tema propuesto por el país anfitrión.

De inmediato el canciller Maduro aseguró que la declaración de Rice "constituye un intervencionismo inaceptable en los asuntos internos de una república democrática, soberana... Tenemos más libertad de expresión que muchos países que tratan de enarbolar la bandera", afirmó el canciller. Agregó que la decisión de no renovar la licencia de RCTV fue una decisión justa y constitucional para romper el monopolio y abrir la puerta "a los excluidos de siempre".Maduro denunció a EE.UU. por la violación de los derechos humanos de los prisioneros en la base de Guantánamo, en Cuba, y por la construcción de un muro divisorio en la frontera con México, donde son "cazados" los latinoamericanos que intentan cruzarlo. "Venezuela no acepta ser catalogada de ninguna manera y menos por el gobierno que ha mantenido y financiado todos los procesos de desestabilización contra el Presidente Chávez", dijo el canciller.

Rice no escondió su enojo por la reacción venezolana y replicó mencionando el hecho que su gobierno es cuestionado a diario por las cadenas de televisión."Esto es democracia (...) que los ciudadanos de un país tengan la garantía de que las políticas de su gobierno pueden ser sometidas a la crítica de una prensa libre e independiente, sin interferencias del gobierno". Tras su respuesta, Rice abandonó el salón de deliberaciones.

Maduro hizo caso omiso de la retirada de la secretaria de Estado y pidió nuevamente la palabra para comparar situación de los derechos humanos bajo el gobierno de George W. Bush con el régimen dictatorial nazi de Adolf Hitler.El resto de los cancilleres, evitó aludir al tema de RCTV, aunque muchos coincidieron en destacar el respeto a la libertad de expresión, así como a los asuntos internos de los estados.
Los discursos completos, en el siguiente enlace http://www.oas.org
Luego, el día 5, el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, Jorge Taiana, abrió un nuevo fuego sobre el asunto Malvinas.
"En el marco del proceso descolonizador, al cual mi país ha contribuido y contribuirá incansablemente en virtud de nuestras firmes convicciones anticolonialistas, vengo como todos los años a reiterar un reclamo que data del 3 de enero de 1833 y que alude al acto de fuerza británico que ha determinado el cercenamiento de una parte del territorio de la República Argentina: me refiero a la Cuestión de las Islas Malvinas, caso especial y particular de descolonización que esta Organización ha calificado de interés hemisférico permanente, manteniéndola bajo examen hasta su solución definitiva y reafirmando la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido reanuden las negociaciones sobre la disputa de soberanía con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta controversia a la mayor brevedad posible.
En 2007 se cumple un nuevo aniversario del Conflicto del Atlántico Sur, uno de los peores momentos de la larga historia de la disputa de soberanía. La dictadura militar que gobernaba la Argentina en 1982 actuó a espaldas del pueblo argentino, apartándose del tradicional reclamo pacífico sobre las islas. Fue una decisión equivocada porque el pueblo argentino siempre supo que el ejercicio pleno de la soberanía sobre las islas sólo puede ser recuperado por el diálogo pacífico y diplomático. Ese conflicto no alteró ni la vigencia ni la naturaleza de la disputa y así lo reconoció la comunidad internacional. Al igual que antes de 1982, esta Organización de Estados Americanos así como las Naciones Unidas, entre otros foros, continuaron reconociéndolo a través de reiterados pronunciamientos que continúan instando a la Argentina y al Reino Unido a resolver esta disputa pendiente de solución.
A 25 años del conflicto, deseo realizar aquí un respetuoso homenaje a la memoria de todos aquéllos que dieron sus vidas y sus esfuerzos en el Atlántico Sur.
Sin embargo, el Reino Unido, en abierta contradicción con la letra y espíritu de estos entendimientos, no ha cesado de realizar actos unilaterales contrarios a la cooperación convenida, al mandato de la comunidad internacional y a la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU que insta a las dos partes a abstenerse de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando por el proceso recomendado por dicha Asamblea.
Esos actos unilaterales británicos se refieren, entre otros, a la adjudicación de ilegítimos permisos para exploración y explotación de hidrocarburos y minerales así como actividades conexas de prospección aeromagnética. Este accionar unilateral, en abierta contradicción con el compromiso de cooperación asumido en la Declaración Conjunta argentino-británica sobre actividades costa afuera en el Atlántico Sudoccidental del 27 de septiembre de 1995, así como con el mandato de la comunidad internacional, ha llevado a la Argentina a tener que dar por terminado dicho entendimiento.
La persistente negativa británica a reanudar las negociaciones bilaterales de soberanía tampoco resulta acorde al compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular la obligación de buscar activamente el arreglo pacífico de las controversias internacionales, que ambos países reafirmamos expresamente en la Declaración Conjunta de Madrid de 1989. Por otra parte, este accionar británico no se condice con la responsabilidad de este país como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de contribuir al afianzamiento de la paz y seguridad internacionales."
El tema no deja de ser sumamente interesante en la coyuntura politica argentina y latinoamericana, dada las acusaciones de que Europa nos esta expoliando como si aun fueramos su colonia.
Vamos a ver si la OEA por una vez hace algo, y si no por Chavez, al que todos odiamos pero odiamos mas a los gringos, sí lo haga por Argentina, a la que abandonó a su suerte en la guerra de las Malvinas. Reparación histórica.